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domingo, 2 de agosto de 2026

XLVII - Se vende un alma a bajo precio




XLVII Se vende un alma a bajo precio.



Se vende un alma a bajo precio.

Aún conserva el olor del café barato en noches de insomnio y

la costumbre de hablar con las paredes como si entendieran de desamores.


No pesa demasiado.

Los gusanos ya hicieron su trabajo.


Fue blanca una vez.

Lo dicen los espejos enterrados,

esos que reflejaron

nuestros cuerpos entrelazados.


Quien compre esta ruina recibirá también

el nombre de quien la destruyó,

cosido bajo la lengua.


No pregunte por su antiguo dueño.

Hace siglos que cambió sus venas rojas

por ríos de tinta negra.

Y escribió sobre la curtida piel del invierno

un testamento,

firmada con las cenizas del último latido.


Ahora, el alma duerme

envuelta en un sudario tejido con telarañas de sueños.

A veces vuelve a despertar.

A veces vuelve a sonreír.

Abre los párpados en silencio

y gozoso alimenta a los buitres con sus entrañas.

Entonces recorre la casa,

abre las persianas.

Y deja que la luz de la noche ventile su ánima.


Llévesela sin miedo.

Solo recuerden no alimentarle

con esperanza.

tiene la mala costumbre de convertirse

en una vieja herida que nunca descansa.


Solo recuerden una cosa.

Si alguna vez en la madrugada escuchan

que alguien llama desde su pecho.

Por lo que más quieran, no abran.

No es el alma quien reclama su regreso.


Es la casa que ella se encargó de destruir

desde adentro.


Advertencia importante

aquí no se aceptan devoluciones.

El comprador será el responsable

de toda ausencia heredada,

de todo beso que aún duele.

de todo sueño marchito.


Gracias por adquirir esta ruina.


G. Zaballa

martes, 14 de mayo de 2024

XLVI





Cada suspiro trae consigo un deseo, un desvelo,

Y en cada respiración, un verso, un anhelo. 

En la quietud del hogar, incluso sin haberte encontrado aún,

te espero con amor incondicional.

En cada latido late ya nuestro vínculo,

un lazo eterno, un destino conjuro.

En tus manos pequeñas, el mundo se asoma,

y en tus ojos nuevos, el universo se revela.

Te siento, pero aún no te tengo entre mis brazos.

Te espero en este poema, en este amor, mi alimento.

Seré tu guía en este viaje hacia lo desconocido,

tu escudo en la batalla, tu abrigo, tu nido.

G.Zaballa


jueves, 21 de marzo de 2024

XLV - 21 de marzo



XLV - 21 de marzo

En la suave brisa de la tarde,

responde alma en su eterno deambular,

donde el amor, en su pureza, se alardea,

y el corazón, un universo de soles, se deja llevar.


Un niño, con risa sincera y mirada franca,

dibuja senderos de ternura en su caminar,

en su ser, la inocencia es la más pura alabanza,

y en su sonrisa, la vida encuentra su razón de amar.


Down, nombre que en el alma se desvanece,

pues en su ser, el amor florece sin cesar,

un reflejo divino de la gracia que engrandece,

y en cada gesto, el universo se pone a cantar.


En sus ojos, destellos de estrellas danzan,

en su abrazo, el mundo entero se abraza,

pues en su ser, la humanidad se alcanza,

y en su amor, la vida resplandece y abraza.


Oh, cómo el amor se hace niño en su presencia,

cómo el corazón encuentra su esencia,

en cada sonrisa, en cada vivencia,

el amor trasciende, en su pura excelencia.


¡Qué bello es el amor que el niño con síndrome de Down inspira!

Un lazo sagrado que en el alma se respira,

un recordatorio de que en la diversidad se mira,

la esencia misma del amor que nos anima.


G. Zaballa

miércoles, 25 de enero de 2023

XLIV


 



Aterrorizado, el niño se escondió.

Bajo la cama, temblando de miedo.

El viento aullaba, la lluvia golpeaba.

La oscuridad lo envolvía, él estaba solo.


Un ruido extraño, un grito desgarrador.

Era la risa del monstruo, afuera en la calle.

El niño se tapó los oídos, rezando para que se fuera.

Pero el monstruo estaba cerca, cada vez más cerca.


La puerta se abrió de golpe, el niño grito.

Una vez mas, el monstruo lo visitaba.  


G.Zaballa

XLIII




Existen juegos de labios

que con suaves palabras, promete besos.

Con miradas cómplices, se insinúa

y en el alma, planta una semilla.


Con voz melodiosa, te atrae

y en su juego, no deja escapar.

Te envuelve en su red, te cautiva

y en su juego, te convierte en esclava.


Pero cuidado, no te dejes engañar

pues su juego, puede ser peligroso.

Es un juego de fuego que puede quemar, 

si no se maneja con cuidado.


G.Zaballa

viernes, 24 de enero de 2020

XLII





Soñé con usted esta noche... Cómo no hacerlo.
Soñé con esos ratos que se volvieron eternos.
Soñé que tenía esos ojos y esa dulce boca. Esas manos tibias, esa sonrisa boba.
Cómo no soñar con usted esta noche, si era mi destino, mi realidad, mi motivo.
Soñaría con usted mil noches más, con tal de recordar su gemido.


G.Zaballa

sábado, 17 de febrero de 2018

XLI




Sé que de mi poco sentido,
de mi poca visión. De mi falta de tacto.
De mis tantos de defectos.
Sé que he hecho daño.
Puede que suene mal,
pero aún pienso que usted
es de mis más sublimes venenos.
A los que con tan pocos deseosos de más.

Tan tímidos de decirnos en secreto,
lo cuanto su cuerpo desee. Lo cuanto
mis caricias falto.

De pocos dichosos es perdonar.
Suele ser difícil, casi imposible
recuperarse.
Más que nada tener el valor de
dejar hacia atrás todo.
Ese todo que de tirones
era lo que nos mataba.
Lo que nos hundía

Es irrecuperable lo sé
sentir por primera vez.
Esa misma sensación que de
saltos te dejaba la luna más cerca.
Al alcance de cualquiera.

G.Zaballa

XL




De los versos más simples,
de los fríos roces.
Solo de miserables responde.
Solo de lentas tonadas cuál
pasos delicados de una dama.
Como gélida porcelana,
cuyas piernas recorrí.

De la misma mañana, sobre miradas
sobre caricias silenciadas.
Contemplando el uno al otro.
Incautos.

G.Zaballa

XXXIX - Nunca




Nunca digas para siempre
Nunca digas lo que siente,
Por qué siempre pierde.
Nunca confíe, nunca ame.
No se ilusione, no pierda el tiempo
deseando sus lunares sus cicatrices,
Amando sus defectos.
Recorriendo paso a paso,
como viajero, perdido
a la deriva.
Por cada vez que en mis ojos brillo
sus ojos.
Cada vez que mis labios,
corrió los suyos.
Son solo ilusiones, solo engaño.
Nunca fuimos nada, pero a la vez todo.
Más que poesía, más que palabras.
Nunca la ame usted, como la ame yo.

G.Zaballa

XXXVIII




Nadie imagina lo que es,
o lo que pasa por tu corazón.
Te vi llorar y se me cayó el mundo
Mentes frustradas que han perdido todo, con tan poco.
No se lamentan, no viven más, esperando por nada.
Que no te maten las culpas.
Puede que lo haya visto venir.
Quién sabe si algún día vuelva,
que tan solo se disperse la neblina.
Aunque a vos no te importe.
Me pasan tantas situaciones por aquí.
Tantos momentos, el perfume que dejabas en mí.
Las marcas en la piel
que no se borran ni con el tiempo.
Esas que son eternas…
Miles de veces revividas.
Que daría por verte de nuevo,
O por pensarte menos.
Aun así, cuando recuerdes
como volver a casa.
Estaré aquí, con la misma copa.
Con la misma sonrisa, como la primera vez.

G.Zaballa

XXXVII




Estábamos locos, tal vez.
más perdidos de lo normal.
Pero no dejo de pensar
cuando eras solo para mí.
En esa habitación donde jugábamos,
donde a ti te gustaba más.
A oscuras despertando lo peor
y deseándolo todo.
Cuando encontré la belleza de tus piernas,
el dolor en la piel tan
suave.
Pequé de mil maneras
solo para verte.
Fría, sádica. Perfecta.
De esas cosas no se olvidan...
Tú sabes lo simple que era.
Solo los locos sabrán encontrarse
y de la mejor manera amarse.

G.Zaballa

XXXVI




Tengo deseos de empujar mis miedos
de un disparo a mi cabeza.
De perderme por completo 
en la soledad.
Ahogarme en veneno
o tan solo colgar mis penas.
Olvidar lo hermoso que era
perderme en la cama con tu cuerpo.
Es lo perfecto de la vida
o lo simple de la muerte.
Quizás no baste con gritarle
las últimas palabras que salieron de ti.

G.Zaballa

XXXV - Mis últimas palabras.




Quién sabe...
Quién sabe si algún día,
podre volver a escribir
de la misma manera,
como cuando lo hacía para ti.
Quién sabe si aquellas letras
marchitas alabanzas,
Tenues de esperanza.
Por volver a sentir todo
lo que el tiempo lo arrebato de mí.
Por volver a soñar con
los dos juntos.
O imaginar tan siquiera
estar cerca de ti.
No podría obligar a querer
a este viejo corazón.
Quien ya haya pasado tanto
por ver feliz a lo que amaba.
Solo el silencio será testigo
de esto último que te escribo.
De estas últimas palabras.

G.Zaballa

XXXIII




Quizás para mí
esta sea la última copa.
Para olvidar la música
que esta noche toca.
O lamentar luego
esa dulzura de tu boca.

Quisiera que estuvieras aquí.
Que en este segundo,
mis besos con tus besos se una.
Mis caricias a tu cuerpo desnudan.
Mi alma con la tuya,
se reúnen.

Esta noche tentaré
a mi fortuna.
Haré que tu cuerpo sea la luz
de mi claro de luna.

G.Zaballa

XXXII




Aquí… Perdiendo todo sentido.
Todo rumbo o destino.
E intentando llegar a ti,
Pero solo veo ese enorme vacío sin fin.

De lamentosos pasos de delirio.
De tortuosos suspiros,
ese es mi destino.
De penosos recuerdos
al que solo pido olvido.
De dolorosos latidos.

Y sangran… Como mi corazón
en su tiempo lo hizo.
Como mi alma desangrándose
clamaba su último aviso.

Quizás con el tiempo aprenda.
Aprenda a hacer de mis letras, vida.
Y de mis ideas tu guía.

Quizás, aprenda la sutil diferencia.
De tus mentiras, de tus huidas.
De cómo hacías de mí
Lo que más querías.

Y yo, como pasaba el día.
Esperando de ti,
Tu canto como dulce lira.

G.Zaballa

XXXI





Cuando mi historia se haga ceniza
y se vaya con la más leve brisa.
Cuando de mí solo quede tierra rojiza
e ideas sumisas.
Quien recordara estas palabras
cuando se hagan triza.
Quien recordara tú más
hermosa sonrisa.

Cuando mis palabras se vuelvan historia
y no les quede más que la gloria.
Cuando la oscuridad nuble mi memoria,
tú cantarás victoria.
Cuando mi falta se te haga tan notoria,
rogarás desde mi tumba mortuoria.

G.Zaballa

XXX




A este corazón que tantas cicatrices queda.
Descansa sobre esta fina ceda.
A este cuerpo a la que su alma pega,
ciega por la pasión.
Ruega a su viejo amor,
a que vuelva.

A esos seres en pena.
Obligados a vivir esta condena.
Al que solo la muerte les frena,
y a la vida apena.
Estos ángeles que bailan
en su noche eterna.

G.Zaballa

XXV




Aunque te diga adiós con esta despedida,
seguiré pensando en vos toda la vida.
No fueron esos momentos que jamás se olvidan,
fueron nuestros deseos que solo mentían.

He dibujado tantas veces tu sonrisa en mi memoria,
de a poco se pierde en el tiempo toda nuestra historia.
He perdido cada sentido de toda palabra,
de todo amor o rabia.
Tan complejo se ha vuelto nuestra gris despedida,
aunque me siga costando entender tu huida.

G.Zaballa

XXVII




Eh echo un pacto con la muerte,
solo para un segundo más poder verte.
Le di mi vida para siempre tenerte,
le pedí un día para poder devolverte,
todo lo que mi corazón supo quererte.

Mis lágrimas por tu sonrisa.
Mis pesadillas por esos ojos
que tanto me hipnotiza.
Mi alma por ti mi poetisa.

G.Zaballa