XLII
Soñé con usted esta noche... Cómo no hacerlo.
Soñé con esos ratos que se volvieron eternos.
Soñé que tenía esos ojos y esa dulce boca. Esas manos tibias, esa sonrisa boba.
Cómo no soñar con usted esta noche, si era mi destino, mi realidad, mi motivo.
Soñaría con usted mil noches más, con tal de recordar su gemido.
G.Zaballa
