XIII

sábado, 17 de febrero de 2018

XIII




Mi alma se despegaba poco a poco,
mis limitaciones yacían junto a mi tumba.
Anhelo de un pasado insólito quedaba atrás.
Lágrimas que caen del cielo como
llanto de ángeles en pena.

Suenan campanas cuan leve piano,
indicando la muerte asecha.
Lúgubres notas mostraban mi historia,
mil bestias vigilantes estaban.
Deseosos a que aparezcas tú, mi dulce dama.

Desesperado estaba yo,
por verte tan triste, tan calma.
Por ver el fin de él que amabas.
En un largo suspiro llega mi eterna despedida,
a lo que tanto aclamaba.

G.Zaballa

0 $type={blogger} :

Publicar un comentario